21/4/08

El Comepilas

Cierta vez conocimos a un hombre muy hambriento,
tenía la boca que parecía cemento
Seis pilas se comió el tío en un día,
se ve que quería coger energía.

Con el positivo arriba se las comió el glotón,
brillaba tanto que parecía un neón.
Se tomaba la vida con mucho humor,
pues ahora su cuerpo desprende un gran calor.

En invierno mil amigos hacía,
Y en la playa abdominales simulaba que tenía.

Está feliz, siempre con las pilas puestas,
En su casa monta siempre muy buenas fiestas.
Las pilas que uso no las llevo a reciclar,
Si me invita a una juerga se las llevo de picar.

1 comentario:

Cris dijo...

Me recuerda usted un poco a "la melancolica muerte del xico ostra" :) si no lo ha leido, le recomiendo que lo haga.

Crispin